méxico | 13 de Septiembre de 2017

Campesinos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, vecinos e investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo protestaron ayer frente al palacio municipal de Texcoco, estado de México, para exigir se dejen de depositar lodos tóxicos en socavones de la comunidad de San Nicolás Tlaminca Foto Javier Salinas

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Javier Salinas Cesáreo, corresponsal

Texcoco, 13 de septiembre.- Pobladores de este municipio y académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) marcharon para exigir a las empresas que construyen el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) que dejen de depositar en los socavones de San Nicolás Tlaminca lodos tóxicos y otros desechos que extraen del ex lago de Texcoco.

Investigadores de la UACh señalaron que, de acuerdo con sus propios estudios, los lodos extraídos de la zona donde se construye el NAICM están contaminados con cromo, boro, cloruros y carbonatos, lo cual los hace altamente tóxicos.

Los vecinos expusieron que las empresas violaron las normas federales, estatales y municipales de protección ambiental.

Tlaminca, agregaron, es un área de recarga de mantos acuíferos, y los contaminantes terminarán ahí, lo que tendrá efectos en la salud de quienes consumimos el agua en Texcoco, dijo José Espino Espinoza, investigador y especialista de la UACh en suelos.

Los manifestantes partieron de la Escuela Preparatoria de Texcoco al palacio municipal, donde realizaron un mitin para exigir a las autoridades locales impedir que se sigan tirando los lodos en Tlaminca. A la marcha se unieron campesinos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco y vecinos de Tezoyuca.

Señalaron que hace un año el comisariado ejidal autorizó a una empresa llamada Urbanum usar como tiradero los socavones que dejó la explotación de minas, con el argumento de que dicho material es fértil, lo cual es falso.

Espino Espinoza señaló que los constructores aseguraron a los ejidatarios que los desechos fertilizarían el suelo y lo harían altamente productivo, lo que es mentira, pues el lodo es de suelo salino-sódico. Les han vendido la idea de que en uno o dos años podrán sembrar. Para que esos suelos sean productivos se necesitaría aplicarles por 30 años al menos 20 toneladas anuales de estiércol.

Sócrates Galicia Fuentes, académico de la UACh, afirmó que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México basa sus afirmaciones en estudios de un laboratorio privado que carece de permisos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para hacer esos análisis.

En una reunión, la compañía afirmó que no era responsable del material, sino los transportistas, pero la ley indica que son responsables tanto el generador de los lodos como quienes los transportan y las autoridades, dijo.

Los inconformes expusieron que la empresa pretende seguir depositando lodos en Tlaminca un año más, lo que no permitirán.