mundo | 13 de Octubre de 2017

En el encuentro con el presidente Enrique Peña Nieto, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, cumplió una agenda que inició con la recepción oficial, conversaciones privadas, conferencia de prensa y una cena en su honor. Foto Marco Peláez / La Jornada

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Rosa Elvira Vargas, La Jornada

Ciudad de México, 13 de octubre.- En la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) "no podemos ser rehenes de una sola posición", estableció el presidente Enrique Peña Nieto. A su vez, Justin Trudeau, el tercer socio del acuerdo, dijo que Canadá no abandonará la mesa de discusiones por propuestas que se hagan fuera de esta.

"No vamos a reaccionar cuando alguien proponga ideas con las que no estamos de acuerdo, son negociaciones y vamos a negociar, es así como funcionan las cosas. Tenemos ante nosotros la oportunidad de mejorar este acuerdo", estableció el primer ministro canadiense.

Trudeau se encuentra desde ayer en México en visita oficial. Y a lo largo de sus intervenciones públicas subrayó en todo momento la condición de socios y amigos de ambos países.

Luego de saberse que los negociadores de Estados Unidos presentaron la cláusula de terminación automática del TLCAN en cinco años, Trudeau dijo: "Nosotros nos tomamos este proceso de manera seria y diligente, y tendremos en cuenta las propuestas que se pongan sobre la mesa; continuaremos trabajando de manera responsable porque ese es nuestro enfoque como canadienses y porque sabemos que existe un camino y la oportunidad de crear éxito para los ciudadanos de los tres países.

"No vamos a abandonar la mesa de negociación teniendo en cuenta las propuestas que se presenten, sino las vamos a debatir, vamos a presentar contrapropuestas y tomarnos las negociaciones muy en serio."

El presidente Peña, por su parte, reafirmó la posición mexicana respecto de la necesidad de actualizar y revisar el tratado, pero también acotó: "Al final de cuentas, lo que se diga o llegue a señalarse en el curso de estas negociaciones no le prestaría una atención mayor que no fuera precisamente la que tiene lugar en las mesas de negociación", pues es en estas en donde se alcanzarán los probables acuerdos.

La premisa en las discusiones, indicó el mandatario, es lograr un acuerdo benéfico para los tres países, no lo puede ser para uno solo ("ganar, ganar, ganar") y hacer de la región la más competitiva del mundo.

"Estamos (los tres países) siendo compañeros en este viaje de renegociación… lo que recogí del presidente Donald Trump en su encuentro con el primer ministro Trudeau (la víspera, en Washington) es ver la posibilidad de encontrar una forma imaginativa, constructiva, que nos permita alcanzar este propósito de beneficio.

"Yo, más allá de las versiones un tanto pesimistas que buscan meter rispidez al proceso de negociación, estaría bien atento a lo que está ocurriendo en las mesas. Cualquier otra expresión, cualquier otra posición no deja de ser más que especulaciones".

Sobre los bajos salarios en México, el presidente Peña indicó que el país no quiere ser competitivo por esa condición, sino por tener mano de obra calificada, por ser productivo y competitivo para integrar cadenas de valor en el TLCAN. Trudeau por su parte dijo: "Estamos de acuerdo en que es necesario invertir para crear oportunidades de éxito, y la inversión es la mejor manera de mejorar la situación económica. Hay que tener en cuenta las condiciones de trabajo y de sueldo. Estas son buenas maneras de conseguir nuestros objetivos, de mejorar la vida de todos los ciudadanos".

Convencidos de las virtudes del acuerdo, porque ha creado miles de puestos de trabajo, Trudeau admitió sin embargo: "Nos encontramos ante un contexto un poco imprevisible", e insistió en el objetivo de modernizar el tratado y "vamos a seguir trabajando en pro de este objetivo común".

En su encuentro con el presidente Peña en Palacio Nacional, el mandatario canadiense cumplió una agenda que se inició con la recepción oficial, conversaciones privadas, conferencia de prensa y una cena de honor. Peña reconoció la valentía de los rescatistas canadienses y la ayuda material brindada por los sismos de septiembre.

Destacaron los alcances de la relación bilateral en materia de inversiones, por la eliminación de visas de parte de Canadá, la aportación de los trabajadores temporales mexicanos a la economía de aquel país, el incremento del turismo y el intercambio educativo.

En la cena, el presidente Peña resaltó la reciprocidad como elemento de la amistad y que un buen amigo es quien busca el bienestar del otro. Trudeau, a su vez, dijo que la alianza entre México y Canadá "es más de lo que hoy somos Enrique y yo. Los dos países somos socios que seguirán estando juntos en los días malos para poder celebrar juntos lo bueno".