Baja California | 14 de Noviembre de 2017

Victor Clark Alfaro, director del Centro Binacional de Derechos Humanos Foto Alberto Elenes

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Alberto Elenes

Tijuana, 14 de noviembre.- La inseguridad en Tijuana está fuera de control, hasta este lunes se habían contabilizado 1 mil 517 asesinatos, la inmensa mayoría atribuidos a la disputa por el control del mercado del narcomenudeo.

La pelea está entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Tijuana Nueva Generación (CTNG) sobre el Cartel de Sinaloa Nueva Generación (CSNG), cuyos líderes se encuentran fuera de Baja California dirigiendo sus operaciones.

Desde un análisis del antropólogo Víctor Clark Alfaro, coincide con la justificación que ha dado la autoridad en el sentido de que es un problema relacionado con el narcomenudeo, pero también asegura que “esto está fuera de control, el estado está totalmente rebasado”.

El narcomenudeo en Baja California, particularmente con Tijuana es un asunto que va creciendo y que se había visto desde mediados de la década pasada y que tiene que ver con la producción, distribución y consumo de cristal.

Clark Alfaro, quien además es el director del Centro Binacional de Derechos Humanos, atribuye al cristal, como la causa de la violencia que se está generando en Tijuana.

Según sus investigaciones, a mediados de la década de los 90’s el Cártel de los Arellano Félix (CAF) fue el responsable de introducir esta droga al mercado, luego de que las autoridades de Estados Unidos lograran eliminar los laboratorios de cristal en el condado de Orange, California, que en aquel entonces había sido nombrado la capital de la producción de cristal de Estados Unidos.

Con esta introducción a Tijuana, el CAF logró su objetivo, crear un mercado de adictos a gran escala con el propósito de tener más ingresos adicionales al tráfico ilegal de droga a Estados Unidos.

La producción del cristal en sus primeros años se producía en departamentos, en pequeñas casas; la poca experiencia de los “cocineros” provocó explosiones de muchos de esos ‘narcolaboratorios’.

En la actualidad, según Víctor Clark ,es un mercado que tiene acaparado el 85% de los adictos que hay en Tijuana, la cosa es que “hoy ya no se produce en laboratorios caseros y rudimentarios, hoy el cristal se produce, para decirlo de manera coloquial, en laboratorios industriales, en laboratorios ya de otra naturaleza, y la generación de ‘cocineros’ que tenemos hoy es muy experimentados, incluso hay varios ‘cocineros’ que son ya profesionistas, que tienen títulos universitarios”.

Las ganancias que genera este mercado se cuenta por miles de pesos diariamente, “es un asunto de mercado, donde todos los productos de la canasta básica han subido de precio, todos, el único que no ha subido de precio desde hace 10 años es el cristal, el cristal hace 10 años costaba entre 30 y 50 pesos (por globito), ahorita en este momento en cualquiera de las narcotienditas cuesta 50 pesos, si en diez años el producto llevado al mercado no ha subido de precios, pues hay una abundancia de cristal en el mercado”.

Lo más grave es que la autoridad no está combatiendo ni a los laboratorios, ni a las tienditas, mucho menos prohíbe la importación de alfentanilo, producto químico que proviene de China y que es introducido a México desde Estados Unidos para la producción, entre otras cosas, de la metanfetamina.

“Lo que está en juego no son las rutas de la droga a Estados Unidos, se está peleando el mercado”, declaró en entrevista para La Jornada Baja California.

Previo a reconocer que no cuenta con las pruebas a la mano, pero basado en su estudio sobre el narcotráfico que ha realizado durante muchos años, Alfaro asume que las ganancias de ese marcado son compartidas también entre algunas autoridades.

“Se están matando piezas menores, no se están matando a los líderes de los cárteles, ni los delincuentes de cuello blanco, se están matando los que están en la base de la pirámide de toda la estructura del narcotráfico, de ese mercado enorme que se fue construyendo en los últimos 20 años, que es un mercado muy lucrativo, con drogas muy adictivas, que están avasallando a la sociedad”.

La mayoría de las más de mil 500 ejecuciones han ocurrido en la zona este de Tijuana, haciendo que sea visto los crímenes como un asunto de clase social, ya que en esa parte vive la clase media – baja y baja de la población. 

Mientras tanto la zona “moderna” de la ciudad, como es la zona Río o Centro también tienen “focos rojos”, la causa se deriva a los robos y asaltos y no a los asesinatos.

“Las narcomantas aparecen allá, los decapitados, incinerados, pues todos esos métodos que ya conocemos siguen apareciendo en el este de la ciudad, entonces ¿a quién le importa hoy cuántos muertos hubo?, porque el día se cuenta por muertos, ¿cuántos muertos aparecieron allá?”, cuestiona Víctor Clark.

La alarma que existe entre el sector empresarial sobre los muertos se debe “a que una cifra tan alta (de muertos), tiene un impacto en términos del turismo, la imagen de la ciudad en el exterior, eso ya impacta a un sector de la economía que tiene que ver con esas clases”, opina el investigador.

Haciendo una comparación sobre los resultados certeros que se tuvieron sobre el combate a la violencia durante la década pasada, ante los negativos en la actualidad que ha causado un constante cambio de estrategia, lo achaca el antropólogo, a que “estaban los personajes indicados en el momento indicado”.

Estos personajes a los que hace referencia son el entonces gobernador José Guadalupe Osuna Millán, los comandantes de la segunda zona militar, primero Sergio Aponte Polito y después a Alfonso Duarte Mújica; además del Teniente Coronel Julián Leyzaola como Secretario de Seguridad Pública de Tijuana.

Insistió por último que la manera efectiva para combatir la violencia es atacando a ese mercado mediante el decomiso de los precursores químicos que llegan para la elaboración de la droga, cerrando las narcotienditas.

Sondeo

¿Quién es responsable del incremento de homicidios en Tijuana y el estado?