méxico | 17 de Octubre de 2017

El presidente Enrique Peña Nieto, ayer en el Museo de Antropología Foto María Luisa Severiano

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Alonso Urrutia, La Jornada

Ciudad de México, 17 de octubre.- Tras conocerse la renuncia del procurador general de la República, Raúl Cervantes, el presidente Enrique Peña Nieto  se manifestó por postergar la decisión de elegir al nuevo fiscal.

‘‘Lo que no podemos hacer es apresurarnos a definir un fiscal por razón de la presión y más en este clima de gran polarización. Creo que definir un fiscal o un procurador idóneo, con credenciales para desempeñar esta responsabilidad, no puede estar secuestrado por la efervescencia política.’’

Durante el foro La fortaleza de las instituciones, el mandatario consideró que la designación del fiscal debería realizarse después del proceso electoral, porque no hay condiciones para designar al funcionario idóneo.

‘‘A lo mejor tendremos que esperar a que ocurra la elección de julio del próximo para que entonces se decante la efervescencia y busquemos realmente algo  distinto.’’

Peña Nieto aventuró una hipótesis sobre las razones de la renuncia de Cervantes: ‘‘Creo que él más bien tomó la decisión de retirarse de la procuraduría para no ser centro o factor que contribuyera a una polémica política que no estaba francamente en la discusión Y dijo: ‘a ver, ni quiero ser parte de este juego ni prestarme a que haya especulaciones y sólo ser alguien que con esa polémica desgaste a la institución’’’.

Orador central en la mesa que cerró el foro, Peña Nieto habló de todo. Desde la corrupción como asunto cultural, que no genético, las fake news (noticias falsas) en México, la secuela de los sismos, hasta el hipotético arribo de una ‘‘opción autoritaria’’ ahora que el país está en plena etapa sucesoria.

En el mismo foro donde hace un año hizo popular la frase de que ningún Presidente ‘‘se despierta pensando cómo joder a México’’, esta vez retomó esa frase en aras de contextualizar lo que quiso decir entonces. ‘‘También es cierto que a lo mejor sin querer una mala decisión del Presidente, sí puede llevar a México, perdón que lo diga, a que se joda, a que se friegue más. Perdón por lo impropio de la expresion’’.

Subrayó que el Presidente debe tomar decisiones que a veces son impopulares y en sus atribuciones está el tomar medidas acertadas o desacertadas que pueden tener efectos. ‘‘Déjenme decirles algo: algunas decisiones que he tomado las he hecho en el sentido de la responsabilidad y sé el desgaste que esas decisiones le generan al Presidente’’, citando por ejemplo el alza en el precio de las gasolinas.

Entonces, dijo que reunió al gabinete no para crear un debate sobre la determinación; no fueron convocados para debatirla, sino que ya estaba tomada, sino para hacerlos conscientes de las secuelas de la misma.

Al ser interrogado sobre la corrupción,  Peña Nieto dijo estar consciente sobre la sensibilidad que la sociedad tiene al respecto, si bien reiteró su consideración de que es un asunto cultural, pero no genético de los mexicanos.

Destacó que su gobierno ha emprendido la creación de los sistemas nacionales anticorrupcion y de transparencia para enfrentar este fenómeno y acotar las prácticas que ‘‘por años se veían casi como normales y que nadie estigmatizaba como corrupción y hoy tenemos una sociedad más crítica y evidentmente empieza a aflorar algo que veíamos normal’’.

Sin embargo, se permitió ser políticamente incorrecto al cuestionar que cualquier cosa que ocurra hoy en día se le atribuya a la corrupción: ‘‘Casi casi si hay un choque aquí en la esquina, fue la corrupción; algo pasó en el semáforo; ¿quién compró el semáforo que no funcionaba? Hemos tenido los ejemplos de socavones; pasan en todas partes del mundo, uno señalado, pero ha habido varios más. Y ahora vimos estos sismos y detrás de cada evento quieren encontrar un responsable, un culpable. Y siempre es la corrupción, aun cuando no necesariamente tenga que ver’’.

Peña Nieto se refirió enseguida a la eventualidad de la llegada de una ‘‘opción autoritaria’’. Sin embargo, confió en que México tiene instituciones tan fuertes, ‘‘una especie de blindaje frente a la posibilidad de que el país sucumba en un escenario así, autoritario, arisco. Creo que hoy no lo veo viable’’.

Interrogado por la moderadora, Adela Micha, sobre el tratamiento informativo de su gobierno, Peña Nieto apeló a cuestionar –como diría su homólogo estadunidense Donald Trump– las fake news o noticias falsas.

Si bien destacó la importancia de las redes sociales como instrumento de comunicación, también reconoció que de ellas se derivan ‘‘algunas desventajas, fake news. Las noticias falsas abundan y distorsionan la realidad. Y digo que sí calan y sí llegan a sectores supuestamente informados, los más informados’’.

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